El destino nos había juntado, eramos tan extraños, tan ajenos al mundo,
como si nos conociéramos de otra vida o de otro planeta.
Como dos almas rotas que se juntan y tratan de pagarse las partes,
desnudas y con miedo, escondiendo sus propias piezas.

¿Si te dijera que lo soñé, me creerías?

Aveces las oportunidades se me escurren entre los dedos, por una suerte de lotería del destino me encuentro sola en frió de la noche. Soy invisible.

Si algo me duele es saber que nunca sabré que hubiera pasado si hubiera estado en el lugar correcto a la hora indicada, quizás los echos de mi ahora presente serian diferentes.

Me gusta imaginar cosas, posibles historias, si tan solo hubiera llegado, si hubiera estado allí. Nos hubiéramos mirado y seria incomodo por un momento hasta que alguien rompiera el silencio de una pedrada y el agua cayera sobre nosotros como una piscina.

Me enamore de alguien que va morir pronto, es un amor extraño como una planta redonda, la lamería hasta que desapareciera, tiene un sabor imperfecto, como a lágrimas y caramelo. Podría caer en sus ojos, como en pozos que no vi por estar siempre ida.
Era de noche, cuando el tiempo deformo una de mis manos, cuando algo se interpuso en mi camino zigzagueante, voy en un tren, que no tiene estaciones, solo tiene un pequeño agujero donde meto alguno de mis ojos y veo al futuro golpearme contra el piso.

Tengo la mente nublada y el cuerpo viejo, lo llevo a lugares a donde no quiero ir y lo abandono. Tengo un animal sentado en mi pecho, no puedo deshacerme de él, además nos hemos echo amigos y le tengo aprecio. Siento muchas cosas que se encuentran y se eliminan, como víboras de azúcar envenenadas. Lo siento no pude evitarlo, también me arrastro la corriente cuando fui a buscarte. Déjame asfixiarme en una pieza húmeda en silencio. Soy siempre algo así como un monstruo que ocupo el lugar de una persona y vive su vida, come su comida, lo intenta, pero no puede adaptarse, no entiende o no le interesa, solo quiere irse, no puedo convencerlo. No puedo asegurar ningún sentimiento, todos se contradicen constantemente, estoy perdida, como quien nada en un mar de caramelos vencidos. Por las mañanas voy a una estación, a ver a la gente, a ver sus caras, sus gestos, a verlos bailar en este mundo absurdo, mientras permanezco inmóvil y los observo en silencio.  Tal vez me saquen los guardias cuando noten mi presencia y sepan que no pertenezco aquí, mientras tanto intento disimular, finjo que bailo, que soy feliz y que soy uno de ellos. Pero cuando las luces se apagan mis monstruos salen en busca de comida y juegan a la ruleta mientras duermo. Cuando me despierto ya se han ido, los siento dentro, apretados y peleando, saben que comienza un nuevo día cuando los baño en café y les tiro pan con queso para sobornarlos y poder fingir otro día.

apuntes de mi cerebro

Hay días en que busco un dios entre las rosas, ellas se molestan si no las veo, todas las cosas quieren ser amadas, yo podría ser una rosa. Mi cuerpo es una cárcel, es una maquina de la que soy esclavo, al final el tiempo es lo único que vale, y en este camino hacia el infierno puedo convertirme en lo que sea.

Dedos

De a ratos mi mente flota y se va con los arboles, o con cualquiera que le sirva un whisky. Todos los días sentía que tenia un cuerpo diferente, solo uno de sus dedos era fiel, un dedo deforme, curvo, casi redondo que tenia en el borde de una de sus manos. Aveces sentía que su cuerpo tenia vida propia, por fuera de ella, que la había dejado de lado, como en la escuela, su cuerpo hacia planes diferentes, una noche se dio cuenta que esas no eran sus piernas, ni esa su ropa, que sus brazos se hacían mas anchos y sus muslos no entraban en sus pantalones, sintió la extrañeza de quien odia el chocolate, un sabor a sol de la tarde en el pasto. Su corazón latía, como si alguien osara tocar el tambor adentro, y por sus venas corrían autos, así, como carreteras.

Casa

Cada vez algo se apretaba en mi, desesperada e inmóvil, sentí como todos mis demonios volvían a casa, uno por uno, los recibí con una sensación desagradable, de quien sabe que es solo el comienzo, un síntoma de algo mucho peor, llegue a mi casa corriendo y jure tres veces no volver a salir, solo pienso en mi lecho de muerte prematuro.

Palpitaciones

¿Qué me has echo? ¿En que me has convertido? ¿Que pasa conmigo? ¿Que pasa con mi cuerpo? Insomnio, angustia, ansiedad, depresión, palpitaciones, estoy nerviosa y le atribuyo todos mis síntomas a la falta repentina de medicación, que es cada vez mas notoria, como una enfermedad letal que me consume de a poco.

Tengo miedo de mi, tengo miedo de mi cuerpo. Debería irme lejos y olvidarme de todo, olvidarme de ti, que locura.

No debería, no debería, repito mientras me rió y tomo otro trago, nerviosa como si fuera la primera vez que nos viéramos o como si nos conociéramos de otra vida, como si fuéramos un solo cuerpo, o estuviéramos locos, tanto que reventemos en alguna esquina fumando las hortensias de los vecinos. No debí dejar esas pastillas, eran lo único que mantenía un poco de realidad en mis pulmones, después de todo esto sera la vida pensé, mientras sonaba the smiths y yo juntaba mis cosas, con mi obsesión por las caras y las manos, todo es como en una película, somos los extras de nuestras historias, no va a cambiar hoy, es solo otro día mas, un día, mañana todo cambiara, me sentiré tranquila y con ganas de morirme como siempre, pero hoy, hoy me siento viva.

Círculos.

Finge que no me necesitas, que no existo, que no soñaste nunca conmigo, que no me imaginaste, riendo, fumando o tomando café. Finge que nunca pensaste en mi mientras conducías en círculos, buscándome en otras caras, como si al verme pudieras reconocerme, como si me conocieras, como si existiera.

pan

y si te digo que me duele el alma y que ya ni creo, que calló por miedo, por amor, por locura, si prefiero que me odies a un cariño común, si te digo que se que me desmiembras con mentiras a los desconocidos, como si me hiciera pan para las palomas, mientras grito desnuda y borracha en medio de una calle oscura, perfume de violetas, nadie te oye, el mundo me paso arriba, y yo que me iba a comer el mundo.